VEGAN TATTOO STUDIO

Vegan info

Aunque en un primer momento pueda parecer lo contrario, la realidad es que en el mundo del tatuaje también es necesaria la selección de productos y materiales para evitar el maltrato animal. Desde la cuchilla con la que se depila la zona a tatuar hasta la crema que usamos para curar el tatuaje, pueden contener materiales de origen animal o haber sido testados en animales. Los tatuajes pueden ser veganos y/o cruelty free. Un tatuaje vegano implica que todo el material usado está libre de productos hechos con materia animal. Pero no libran de prácticas como el testeo previo de los productos en animales. Un tatuaje cruelty free implica que ninguno de los productos usados en el tatuaje están implicados en procesos de maltrato animal. En Kaifa’s Studio los tatuajes son tanto veganos como cruelty free. Desde las cuchillas, pasando por desinfectantes, jabones, transfers y tintas hasta el papel film y la crema de curación están proporcionados por empresas veganas y que no practican maltrato animal.

Studio info

Nace como un lugar inspirado por un profundo entendimiento de que el ser humano es la combinación entre cambio y permanencia constantes.

Por eso Kaifa’s Studio es el lugar del kaifa, aquel que entre los habitantes nativos del valle de Oaxaca (Mexico) era el viajero permanente, no solo desde un punto de vista físico si no también metafísico.

El kaifa era aquel que se movía continuamente hacia la verdad y la paz.

Los kaifas empezaban su búsqueda en barco en la playa de Zipolite en donde se suponía que todo el conocimiento había sido transmitido a los hombres en un Primer Tiempo hacía 6.000 años. Allí comenzaban el viaje, la mayoría de las veces sin retorno.

Pero, así como la vida es cambio, la muerte es permanencia y no hay una sin la otra. Por eso, los kaifas partían hacia el océano Pacífico, hacia los lugares en donde los ritos constantes entorno a la idea de muerte se coronaban con los kapala o thod pa, calaveras principalmente humanas, que se decoraban con joyas y piedras preciosas.

Allí, traspasaban la piel para decorar el elemento más duro y duradero del cuerpo humano; el hueso.

El que se acerca a por un tatuaje en la era de los 2000 es aquel que también busca algo y lo hace a través de la piel. No es gratuito pintarse la piel y muchas veces ni siquiera el que lo hace sabe qué o que busca.

Pero algo motiva la decoración del cuerpo en sus varias formas: un ejercicio de cambio al pintarse la piel pero permanencia al improntar un dibujo en ella que morirá con la propia piel.

Español