Lettering

 
El tatuador de Lettering se podría equiparar al oficio del tipógrafo; para éste, daba igual que el fin de sus letras fuesen rótulos, carteles, juegos,… era un trabajo artístico y artesanal, y así trataban cada letra, el Lettering tattoo se complica aún más para el tipógrafo pues el lienzo es la piel, y la mano artística del tatuador es más evidente que la que se puede apreciar en un cartel. Podríamos decir que este gusto por las letras comienza con los amanuenses de la Edad Media y sus libros, verdaderas obras de arte, cuyo lugar en la actualidad están en los museos. La imprenta hizo que la vida de estas obras acabara. Y el siglo XX, las guerras mundiales, el comercio transformándose en consumismo, y la publicidad volvió a traernos a las letras, sus formas y composición al primer plano. Los carteles Art Deco y Art Nouve, W. Gropius, y la Bahaus con sus tipografías huyendo del Barroco alemán de la primera guerra mundial, todos esos movimientos colocaron a la tipografía como la imagen de marcas y estilos de vida. Llegando a ser los tatuajes de los Lettering también nuestra identidad, incluso llegando a tener más importancia la estética que el significado de lo escrito. En la época actual el Lettering está en las pantallas al alcance de todos, aún así, el tatuador de Lettering continua siendo un amanuense de la Edad Media, mientras que el tipógrafo ya sólo trabaja con el ordenador, el tatuador continua a usar sus manos, sigue siendo un artista, un artesano. Otro motivo por el que han aumentando los adeptos al tattoo Lettering es porque ademas de transmitir un mensaje inmediato y de fácil comprensión, te identifica fácilmente con los otros, tu tipografía es también una manera de identificar tu forma de sentir.